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La comunicación empresarial en tres ejemplos.

 

 

La comunicación empresarial es una actividad fundamental en el mundo globalizado de hoy en día. Si no comunica sus actividades o productos, una empresa estará en franca desventaja a la hora de competir en el mercado, tan feroz hoy en día. Por eso, es importante transmitir adecuadamente el mensaje, o mensajes, que la marca pretender hacer llegar a consumidores y clientes. En este artículo os pondremos varios ejemplos basados en casos concretos.

Es importante también entender que, como reza el refrán, entre el dicho y el hecho hay un trecho. Lo que queremos decir es que entre la teoría de la comunicación empresarial y su práctica diaria hay una considerable distancia, que sólo aprenderemos a cubrir a través de la experiencia y el oficio. En ningún libro nos pueden preparar para lidiar con mil medios, periodistas que no pueden estar en su mejor día, clientes quisquillosos, y jornadas maratonianas previas a lanzamientos o eventos, por no hablar de los imprevistos de última hora, que siempre existen. Es aquí donde la experiencia y el carácter de cada profesional se hacen valer, y dónde hay que demostrar paciencia, resiliencia, proactividad y mucha mano izquierda, cualidades sin las cuáles cualquier comunicador acabará pidiendo “un tiempo muerto”.

Dicho esto, hay varias situaciones posibles en el mundo de la comunicación empresarial. Una muy común, y que todos los que nos dedicamos a este mundillo hemos tocado, es la organización de eventos. Un evento es una acción delicada, ya que es un pequeño órdago: en él se pretende presentar una empresa o producto ante una serie de gente que nos va a ayudar a difundirlo, y no nos podemos permitir cometer errores. Tiene que salir a la perfección. Pero como en todo, esto cuesta, y siempre habrá que ser un malabarista, haciendo varias cosas a la vez y preocupándose de que encajen todas.

Un segundo ejemplo de comunicación empresarial que también es muy interesante es la visita a fábrica. En este caso estamos hablando, casi siempre, de comunicación a cliente o negocio, y no de algo que vaya dirigido al público en general. Lo que hacemos es coger a un grupo de periodistas, influercers, y gente con algo que decir en el mercado en cuestión, y enseñarles las ventajas de nuestra empresa y productos en vivo. Es una estrategia muy efectiva, ya que ofrece un acercamiento real en primera persona que siempre impresiona a los visitantes. Otra vez, aquí resulta fundamental que la experiencia sea única, por lo que hay que cuidar cada detalle.

Un tercer ejemplo práctico de comunicación empresarial es la gestión de crisis, tanto offline como online (aunque hoy en día ambas van de la mano y son prácticamente indistinguibles). Aquí, de nuevo, el profesional tiene que tener mucha sangre fría, saber qué va a comunicar, cómo y porqué, y sobre todo no escapar de los problemas. Responder preguntas comprometidas puede no ser del agrado de todos, pero hay que hacerlo, y estar preparado para ello. Por eso, el media training debe ser siempre una prioridad  para ser un buen profesional de la comunicación empresarial.