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Cualidades básicas que deben reunir los organizadores de eventos

 

 

Los eventos corporativos son una de las herramientas más poderosas con las que cuentan los departamentos y agencias de relaciones públicas. En ellos, si están bien planteados y ejecutados, se pueden crear sinergias muy interesantes, consiguiendo contactos largamente deseados, y “desvirtualizando” a influencers online. Todo ello con el objetivo de crear una red de contactos más sólida y fiable, que nos permita llegar más lejos con nuestro mensaje corporativo. También podemos llegar al gran público de manera efectiva, incrementando el conocimiento de nuestra marca. Por eso, dada su importancia, es importante que los organizadores de eventos cuenten con una serie de cualidades que son de gran ayuda para conseguir los objetivos propuestos.

¿Qué necesitan los organizadores de eventos?

En primer lugar, los organizadores de eventos deben ser conscientes de lo que supone organizar uno, no sólo a nivel económico, sino de relaciones de trabajo, laborales e institucionales. Por eso, los que conocen su trabajo saben que, dada la complejidad de estas acciones de relaciones públicas y marketing, es necesario delegar, saber trabajar en equipo, y emitir instrucciones claras al respecto. Siempre de acuerdo a un buen plan, con objetivos bien definidos.

Hay que ser, además, muy detallista. Un evento debe ser una experiencia que cambie la percepción de los asistentes y les deje una impresión duradera. Aquí, los organizadores de eventos deben ser creativos, y entender que la calidad se oculta no sólo en el plan general, sino en las pequeñas cosas que marcan la diferencia.

Los organizadores de eventos deben además estar siempre dispuestos a aprender, incorporar nuevas habilidades y nuevos formatos, y en general no conformarse con lo ya sabido y probado, sino ir más allá. Nada hay peor que eventos clonados los unos de los otros.

Deben además tener capacidad de reacción. En cualquier evento siempre surgen imprevistos de última hora, malentendidos y problemas que hay que saber afrontar con la cabeza fría. Aquí, una actitud positiva y proactiva es fundamental.

Además, los organizadores de eventos deben ser buenos mediadores. En una reunión de estas características hay que saber congeniar intereses dispares: de la empresa, de los asistentes, de los proveedores, etc. Por eso, es necesario cuadrarlos todos en un esquema general que permita satisfacer las expectativas de todos los actores implicados. No es una tarea sencilla, y sin duda en este caso la experiencia es un plus.

En resumen, capacidad de organización, de trabajo en equipo, de conciliación, y proactividad ante los imprevistos son cualidades esenciales para los organizadores de eventos. ¿Añadiríais alguna más?.