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Hablar en público no tiene porqué ser un suplicio.

   
 
 
 
   Uno de los mayores obstáculos en la comunicación corporativa, tanto interna como externa, es el terror que directivos o trabajadores suelen tener a hablar en público. Para muchos es un mal trago. Sin embargo, no tiene porqué serlo. Hay una serie de trucos que nos pueden ayudar a superar este “pánico escénico” y hacernos buenos oradores. Puede que no los mejores, pero sin duda mucho mejores de lo que somos ahora.

     A continuación, nos gustaría comentarlos uno a uno. El listado lo hemos extraído y adaptado del libro “Lidertarios”, de Fernando y Juan Luis Polo, pero seguro que encontraréis puntos en común con otros “métodos” para hablar en público. Veámos cuáles son:

  1. La clave es tener un objetivo en mente: llevar a tu audiencia desde un punto A a un punto B en su mapa mental. Hay que desplegar una serie de argumentos que les persuadan de aquello que quieres hacerles llegar.
  2. Para eso, es fundamental dominar el contenido. Nada queda peor que un orador que transmite una sensación de amateurismo, o de falta de conocimiento del tema. Para eso, no basta con transmitir sensación de seguridad. Hay que estar seguros de lo que transmitimos.
  3. A la hora de hilvanar tu recorrido oratorio, es importante que cuentes historias. Los casos reales suelen motivar e inspirar más a la audiencia que las simples construcciones teóricas, abstractas y sin “vida”.
  4.  Es importante buscar siempre ser de ayuda a los oyentes. Si en vez de “enfrentarnos” a la audiencia, buscamos ayudarles, nos colocaremos en una posición y actitud mental mucho más cómoda, sin ridículos o bajones de autoestima. Al hablar en público, debemos por tanto siempre pensar en nuestra audiencia.
  5.  Al final de la exposición, es interesante, dependiendo claro está del contexto, insuflar un sentido de urgencia en nuestros interlocutores. Hay que animarles a que se pongan manos a la obra.
  6. Por último, es fundamental ensayar repetidamente nuestras intervenciones. En este sentido, la oratoria clásica, o las técnicas de media training, son de gran ayuda a la hora de hablar en público.

      Como podéis comprobar, de lo que se trata al final es de que lo que transmitamos sea algo útil, relevante, y experto. Y debemos aprender a hacerlo de manera eficiente, y motivadora. Todo un reto. Hablar en público es todo un arte, y lleva su tiempo dominarlo. Pero seguro que, una vez conseguido, nos dará una poderosa herramienta para nuestra vida profesional y personal. ¡Manos a la obra!