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Conocer y segmentar a tu target es fundamental

 

 

Uno de los aspectos fundamentales de cualquier estrategia digital es conocer a tu target. Saber a quién te diriges, y sobre todo, qué hace. ¿Visita Facebook, o prefiere Instagram? ¿Comparte fotos, o es más bien de comentar en blogs y foros? ¿Le gusta cierto tipo de contenidos, o consume de todo tipo? Si no hacemos una descripción lo más exacta posible de sus gustos y comportamientos digitales, nuestras campañas seguramente fallarán más que una escopeta de feria a la hora de llegar a la audiencia, relacionarse con ella y trabajar nuestros objetivos. Así que sí, conocer al target no sólo importa, sino que es fundamental.

En resumen, lo que tenemos que tener claro es algo muy sencillo, que podemos resumir en varios puntos:

  1. ¿A quién nos dirigimos? ¿Quiénes son?
  2. ¿Dónde están más activos?
  3. ¿Qué hacen? ¿Qué tipo de contenidos consumen?
  4. ¿Cómo lo hacen? ¿Cuál es su actividad más común: comparten, participan, comentan, suben sus propios contenidos?
  5. ¿Por qué lo hacen? ¿Cuál es su motivación?

Teniendo esto claro, cualquier herramienta o técnica que nos ayude a responder estas preguntas es bienvenida. Es por este motivo es que en el mundo digital las herramientas de análisis y monitorización han tenido un desarrollo muy importante en los últimos años. Este entorno permite, además, conocer el comportamiento del target de una manera impensable antes, obteniendo datos acerca del comportamiento de los usuarios que nos permiten realizar segmentaciones muy, muy precisas. Y al alcance de todos, ya que es posible realizar una investigación del target decente usando diversas técnicas.

En primer lugar, tienes que estar al tanto de todo lo que se cuece en el ámbito que quieras monitorizar. Si por ejemplo necesitas segmentar a los usuarios digitales interesados en decoración, hay que seguir y LEER todas las revistas y blogs más significativos sobre el tema. Escucha (es decir, lee) lo que se escribe en ellos, y toma nota. Pero además, sumérgete en las conversaciones que se producen alrededor de sus contenidos, conoce a los usuarios que más participan, y tira del hilo. Identificando a aquellos que más se implican podrás llegar a otras webs, a otros usuarios con gustos similares, y empezar a conocer el ecosistema digital en cuestión. Esta escucha activa es fundamental, y aunque lleva tiempo, y puede ser automatizada por cualquiera de los software de monitorización del mercado, es fundamental que tengamos el tiempo para de vez en cuando hacerlo manualmente, captando el “espíritu de la conversación”, algo que ninguna programa puede hacer. Para ayudarnos, herramientas de gestión de contenidos como Delicio.us o Feedly, nos pueden ayudar a organizar los blogs y webs por temáticas. En social media, Hootsuite o Feedly, adecuadamente organizados por temáticas y grupos de usuarios, es muy útil para seguir las conversaciones realizadas. Es importante resaltar que estas no son herramientas de monitorización de menciones, sino de gestión y escucha (limitada) en redes sociales. A veces el seguimiento de la conversación puede ser muy complejo, sobre todo en sectores masivos, y estas herramientas se quedan cortas. Por eso, y esto es importante, si vemos que el volumen es muy grande, es adecuado usar una herramienta de monitorización del buzz, del ruido en redes sociales, que rastrean todas las menciones que les indiquemos.

Otra ayuda es Google Alerts. A medida que vayas conociendo la conversación, sabrás cuáles son los términos  más empleados, y es buena idea programar alertas con ellos, de manera que cada vez que se empleen lo sepamos. Ojo, esta herramienta no sustituye a otras, más arriba mencionadas, que rastrean todas las menciones en webs y redes sociales, y de hecho tiene sus limitaciones. Pero nunca viene de más.

También es buena idea salir de delante de la pantalla, y acudir a eventos y reuniones en las que podamos desvirtualizar a los usuarios digitales que nos interesan. Esto es muy interesante, sobre todo a la hora de identificar influencers con los que después trabajar. Y de paso nos meteremos aún más en el ambiente general de nuestro target.

Obviamente, también hay que hacer benchmarking. En castellano, compararnos (y ojear) con la competencia. ¿Dónde están sus seguidores en redes sociales? ¿Cuál es su estrategia? ¿Qué resultados está teniendo?

Y, ya para finalizar, tenemos que estar “al loro” no sólo antes de cualquier campaña, sino durante las mismas, para medir su desempeño y ajustar los detalles al máximo, teniendo como referencia la reacción de los usuarios. Casi nada. No tenemos excusa, por tanto, para no monitorizar y segmentar. ¡Es la clave del éxito!