View the site in English

BLOG

Segundo día viaje a Finlandia, visita planta biomasa

 

 

 

¿Sabéis aquel momento en el que suena la alarma y piensas, “No, por favor, no, ahora no……necesito más horas!”?
 
Bueno, aunque no había amanecido, una fuerte tempestad de nieve y viento iluminaba el cielo. Buen comienzo. Resucito después de una larga ducha y me siento preparada para lo que pueda venir!
 
Después del desayuno, me presentan a Juha. Juha, hombre rubio, finlandés, guapo y encantador es el director comercial de MW Power, la tecnología que utilizará Nufri para su planta de biomasa en Palau d’Anglesola, en el Pla d’Urgell (Lleida).
 
Las oficinas, a las afueras de Tampere son de METSO, gran multinacional finlandesa (a la cual pertenece MW Power). Es como entrar en el hall de un museo enorme, sólo que mucho más moderno, con un diseño de líneas limpias, finlandés por excelencia. Transparente, juego de materiales nobles; las chicas de recepción son eficientes, silenciosas, sonrientes.
 
Dos horas para entender algo de la compañía y la tecnología de una planta de biomasa. Han instalado más de 400 plantas – o sea – algo de experiencia tienen! Nos reímos todos de mi intento de traducir ‘lecho de arena burbujeante’! y la palabra ‘fluido’ también entraba! Menos mal que fuimos a verlo más tarde. Creo que cada vez que tome una copa de Cava (lo cual es bastante a menudo) pensaré en este día!
 
Después nos marchamos en autocar en un recorrido de dos horas hacia el norte. Más nieve torrencial, no se veía la carretera ya que los quita nieves (que por cierto debe ser un trabajo muy seguro en Finlandia!) no tienen tiempo de limpiarla. Un lugar precioso, lagos enormes totalmente congelados y nevados, árboles navideños – muchos y muchos – Finlandia es el país de la tierra con más bosques. Todo esto maravilloso, pero en principio, a 100 Km por hora en autocar, me sentí un poco como un ‘extra’ en una de estas películas de acción!!!
 
Luego te acostumbras (más o menos). Llegamos sanos y salvos a comer en un restaurante. Fuera se podía practicar ski de fondo – por si alguien tenía dudas con el autobús!! Comida buena, sobre todo el salmón. Y cerveza. Yo iba a pedir vino, pero entendí que quizás no sería lo suyo!
 
Y ahora la visita a la famosa planta. No parecía muy grande….color granate, mono. Dimos una vuelta por fuera mientras nos explicaban la entrada de las maderas, los filtros que limpian las partículas, la caldera desde fuera, etc.- a bastante bajo cero!!!! pero una vez dentro, parecía una carrera de striptease! Íbamos sofocándonos con el calor que iba subiendo sin parar – al final pensé que me iba a desmayar. La diferencia de temperatura entre fuera y dentro era dantesco! Pero sobreviví y no caí al suelo dando un inesperado y sobretodo no bienvenido espectáculo!
 
La visita fue muy interesante y, una vez en las oficinas nos enseñaron los números que tienen que ver con las emisiones. En Finlandia se permite hasta 40 mg de CO2 (en España hasta 50) y esta planta emite un promedio de 2% en todo el año. Vaya, increíble! También el óxido de sulfuro y el nitrógeno estaban a niveles super inferiores a los permitidos. Nada de esto realmente me sorprendía ya que hace mucho tiempo que trabajé con los finlandeses y sé como son. Tampoco me extrañó que Nufri hubiera elegido lo mejor, ellos son así.
 
De vuelta en autocar hasta Helsinki (4 horas). Día duro y, después de 12 horas hablando en dos idiomas, como me pasa siempre, hablaba inglés a los españoles y español a Juha (que no entendía ni una palabra).
 
Llegamos muertos al hotel de Helsinki, el Klaus K – super mono, y enseguida fuimos a cenar al restaurante Cosmos – que os recomiendo si estáis por allí. Fuimos andando y disfrutamos del paseo (corto) y del aire fresco. La cena estupenda y entendí por qué no se pude beber vino a medio día….la botella más insignificante costaba 47 euros!! Cenamos muy bien! Muchos cenaron ‘ceps’ (muy poco atrevidos!!) pero después, prácticamente todos probaron el ‘reno’ que estaba fantástico. Yo tomé Borsch – hacía años que no lo había tomado pero en mis días jóvenes, en mi ciudad natal de Londres, había un restaurante ruso que hacía un borsch buenísimo!! (Sopa muy caliente de remolacha y nata agria)..mmmmmm.
 
Después a la cama, que yo no podía más. Los jóvenes – es decir el resto – fueron de copas, pero yo fui más sensata y, por la mañana, estaba como una rosa!